11/1/10

Rollitos de pollo rellenos

Aprovechando que andamos trasteando con el horno, podemos preparar esta receta que lleva 25 minutos. Es pollo, que con los niños suele significar "no hay problema", pero la presentación es diferente y permite introducir otros sabores gracias al relleno.
Se necesitan filetes no muy finos de pechuga o contramuslos deshuesados de pollo, más jugosos y baratos los segundos. Cantidad, según tamaño de niño.

El relleno que hice el otro día es muy simple: un poco de sal, orégano, un poco de curry y trocitos de beicon. Así que se coge el pollo, se pone sobre una superficie plana, se sala (ojo que el beicon ya es salado), se añade un poco de curry y se pone el beicon en un extremo y luego se enrolla, comenzando por donde pusimos el beicon.
Nos hacen falta unas cuerdecitas para atar los rollos. Hay quien prefiere palillos. Se llama a los pequeños pinches y se les pide que aten el nudito de la cuerda. Se pone una sartén con un poco de aceite de oliva y cuando está caliente se doran los rollitos por todos sus lados. Cuando están dorados (2 minutos +/-) se ponen en una fuente o cazuela de horno ajustada al número de rollitos y se añade agua justo para que el fondo no esté seco.
Se mete al horno a 180º, calor arriba y abajo, durante 15 minutos. A media cocción, les damos la vuelta para que no se tuesten demasiado solo por un lado. Si se han quedado secos se puede añadir un chorrito de agua. Se pueden servir con un arroz thai, basmati o cus-cus.
Otros rellenos alternativos: pesto (albahaca, piñones y aceite de oliva); jamón cocido y mozarella; salchicha de carnicería; cebolla y champiñones, etc.

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